De modelo industrial a comercial. La expansión y los cambios estratégicos de la Sirena.

 
 
 

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Tras un modelo basado en pequeñas tiendas cercanas al consumidor, La Sirena experimentó una fase de expansión hasta alcanzar más de 200 establecimientos. Para adaptarse a las necesidades de sus clientes, la compañía ha llevado a cabo un rediseño del plan de promociones, con un aumento del número de productos en oferta mensuales. Por otra parte, se ha reforzado también la estructura de marketing y la inversión en publicidad para dar a conocer la marca en la zona centro del país.

El modelo comercial de La Sirena es único en su sector. Su fórmula se asienta en tres pilares básicos: sólo venta de congelados y productos de marca propia y a través de sus tiendas. Se trata del único especialista en distribución de alimentación congelada de marca propia en nuestro país.

Este modelo se basa en la implantación de pequeñas tiendas cercanas a los consumidores para facilitar al máximo la compra a los clientes, adaptándose a las características propias de cada zona. La Sirena es una empresa de origen familiar fundada en 1983 por Ramona Solé y Josep Mª Cernuda. A partir de ese momento, la compañía inició un permanente proceso de crecimiento con la apertura de nuevos establecimientos, especialmente en Cataluña.

En 2000 Corporación Agrolimen se convirtió en socio con la adquisición del 50 por ciento de las acciones de la familia Cernuda. Tras su entrada, La Sirena experimentó una intensa fase de expansión, con un aumento del número de tiendas de las 80 en el año 2000 hasta alcanzar las 220 actuales.

La Sirena era entonces ya un líder absoluto en un mercado de crecimiento y un modelo de negocio único.

Cambios estratégicos

En diciembre de 2005, la empresa de capital riesgo 3i adquirió el total de La Sirena por un precio de 158 millones de euros (153 millones iniciales a los que se sumaron 5 en concepto de gastos). A raíz de esta entrada, La Sirena empezó a trabajar en un plan de negocio que contempla la expansión de este modelo de tienda a la zona centro, donde la compañía no cuenta con competencia directa dentro de su sector, sin renunciar a mantener el liderazgo en Cataluña, zona en la que se seguirán abriendo nuevos puntos de venta.

En este sentido, La Sirena finalizó 2006 con 24 nuevos establecimientos: 10 en la Comunidad de Madrid, 3 en Comunidad Valenciana, y 11 en Cataluña, y a lo largo de 2007 abrió 30 tiendas: 17 en la Comunidad de Madrid, 1 en la Comunidad Valenciana y 12 en Cataluña. Y para este año tiene previsto la apertura de 20 tiendas más.

Con los nuevos centros, La Sirena Alimentación Congelada ha pasado a controlar un total de 220, 18 de los cuales son franquicias, con una superficie de venta total de 31.192 metros cuadrados. La empresa cuenta con una plantilla de 905 trabajadores.

El cambio del modelo de financiación, optimizando la eficiencia de las inversiones, ha permitido a La Sirena mejorar tanto en su oferta (con un aumento del número de referencias), como en la gestión de sus puntos de venta. Por otro lado, el cambio en el accionariado, que ha permitido la entrada del equipo directivo, ha hecho que se haya incrementado su motivación e implicación en la compañía.

Una redefinición estratégica

Hasta el momento, el modelo de La Sirena era mayoritariamente industrial. Agrolimen, antiguo propietario de la compañía, provenía de una cultura de fabricante donde lo importante era posicionar la marca. Por ello, La Sirena dedicaba mayores esfuerzos a la producción y menos al desarrollo de ventas.

En este sentido, la compañía tenía una planta de manipulado para producción, situada en Viladecavals (Barcelona).

Hacia un modelo más comercial. Desde finales de 2005 La Sirena ha puesto en marcha una redefinición de la estrategia de la compañía, en dirección a un modelo más comercial, con más recursos para el desarrollo y mejora de los puntos de venta.

Este cambio de orientación supone una creación de valor para la compañía y permitirá alcanzar los objetivos previstos en un menor periodo de tiempo.

  • * Renovación de los establecimientos. El primer paso ha sido renovar los establecimientos trabajando tanto en una reforma del formato como del funcionamiento de las tiendas. Para ello, La Sirena ha adoptado una nueva imagen corporativa para sus tiendas (diseñada por Morillas Brand Design) más moderna, actual y que hace los puntos de venta mucho más atractivos. Por otro lado, se ha trabajado en la optimización del espacio de ventas: reduciendo los metros dedicados a almacén y ampliando la superficie comercial (70 por ciento tienda-30 por ciento almacén, en lugar de los habituales porcentajes 50-50).

    Otro cambio fundamental es el paso del arcón de congelados abierto al cerrado. Ello permite disponer de una mayor flexibilidad a la hora de abrir nuevos establecimientos, ya que las máquinas de arcón cerrado son más pequeñas y permiten una modulación más ágil. Además, son adaptables a locales más pequeños y eso es muy importante en zonas como Madrid, donde el metro cuadrado es muy caro, y porque menos superficie implica menos costes operacionales.

    Para agilizar la reposición, La Sirena ha optado, además, por duplicar la cantidad de productos en exposición, lo que implica un descenso en los costes logísticos. Por otro lado, la compañía cerró la división de elaboración y procesamiento de productos (situada en Viladecavals, Barcelona), lo que supone la externalización de toda la producción de los productos de la compañía. El margen comercial se ha incrementado del 35 al 36 por ciento en un año, cumpliendo el objetivo de mejorale un 1 por ciento cada año.

Un surtido diferencial de productos y adaptado al público

La Sirena adapta las referencias/productos a las zonas geográficas según la demanda e idiosincrasia local. Fiel a su principio de favorecer una alimentación sana y equilibrada y que contribuya a la mejora de la calidad de vida de los consumidores, la compañía ofrece productos siempre diferentes en todas las familias, con especial incidencia en la innovación en helados, platos preparados y postres.

Su diferenciación se basa especialmente en el estricto control de todo el proceso de generación (captura, recolección, cocina, empaquetado, etc.) de los alimentos que comercializa. Así, y de la mano de sus proveedores, contacta directamente con su origen y efectúa un seguimiento detallado de todo su proceso con el fin de garantizar la más alta calidad establecida. Por estos motivos, se desplaza a las zonas de cultivo y captura esparcidas por todo el mundo para asegurar el abastecimiento y calidad de sus productos.

Sus referencias de La Sirena se distribuyen en las siguientes familias: entrantes, pescado, marisco, carne, verdura, platos preparados, postres y helados.

  • * Referencias. Los cambios de la compañía han pasado por aumentar el número de éstas, de las 400 de hace tres años a las más de 600 actuales.

    Además, en 2007 se han lanzado 100 productos nuevos como la gama Ke -como-hoy?, donde hay un surtido de platos para hacer en microondas para comer sano, rápido y de manera económica; y la gama En familia, que son recetas clásicas y nutricionalmente equilibradas pensadas para toda la familia. Asimismo, está previsto sacar al mercado 60 productos nuevos cada año, por lo que la oferta en tiendas superará las 800 referencias.

  • * Productos elaborados. Otro de los cambios importantes ha sido una nueva categorización de productos en el punto de venta, pasando de materia prima (ingredientes) a solución alimentaria (plato elaborado). Consciente del cambio del modelo de vida, especialmente en las grandes capitales, La Sirena está potenciando esta gama de productos elaborados.
  • * Plan de promociones. Para adaptarse a las necesidades de sus clientes, La Sirena también ha llevado a cabo un rediseño del plan de promociones, aumentando el número de productos en oferta mensuales, que ha pasado de 10 a 20. Además, tiene permanentemente de oferta dos tipos de menú (primero, segundo y postre): uno orientado a la oficina y otro al hogar.

    Por otro lado, ha incluido promociones quincenales muy agresivas, comunicadas exclusivamente en el punto de venta (tipo 2x1).

Un ambicioso plan de expansión

Antes de iniciar esta nueva etapa de evolución, la empresa facturaba 147 millones de euros y registraba un beneficio bruto de explotación de 13,2 millones. El número de tiendas era de 169 (142 en Cataluña y 27 en Madrid). Desde 2005, La Sirena quiere potenciar su presencia geográfica en el centro de la Península Ibérica.

Madrid es la segunda comunidad autónoma con más población y la primera en consumo per cápita. Por eso tiene razones más que suficientes para aumentar su presencia en esta ciudad, con un total de 17 tiendas inauguradas en Madrid en 2007. Sin duda, el mayor crecimiento de la compañía será en la zona centro, aunque esto no descarta otras como Cataluña, donde se abrieron 11 tiendas en 2006, y 12, en 2007, o Castellón, donde se inauguraron 3 en 2006 y otra más al año siguiente.

En total, la cadena disponía de 220 puntos de venta al terminar el año pasado. La aportación de 3i a La Sirena pasa por una inyección de pasivo no exigible que ha permitido emprender un proyecto de expansión hacia la zona centro que antes no hubiera sido posible.

Ya en 2006 La Sirena cerró con una facturación de 154,5 millones, lo que supone un crecimiento de un 4,5 por ciento respecto al año anterior, y superó en 500.000 euros el beneficio antes de impuestos (EBITDA).

Respecto a 2007, la compañía ha registrado unas ventas de 175,527 millones de euros, gracias a las nuevas aperturas y a la optimización de costes. Su objetivo es doblar su tamaño en cinco años (tiendas, facturación y EBITDA). Esto supone cerrar el ejercicio de 2010 con 350 millones de euros facturados y 300 tiendas. Para ello, La Sirena tiene previsto invertir 47 millones de euros, de los que la mayor parte irá destinada a cumplir con su plan de expansión, además de continuar aumentando su gama de productos.

Por otra parte, se ha reforzado la estructura de marketing y la inversión en publicidad para dar a conocer la marca en la zona centro.

Alimentos congelados en España: un sector en pleno crecimiento

En general, el sector de alimentación y bebidas está actualmente en un periodo de drástica transformación y, en particular, el mercado de los alimentos congelados está en pleno crecimiento.

A finales de 2005, el crecimiento anual del consumo de alimentos congelados en España se encontraba en torno al 3 por ciento. Todo pronostica que debido a esta cifra, el mercado de nuestro país alcanzará muy pronto los niveles de consumo europeos (en estos momentos un 60 por ciento por encima de los españoles), llegando así en 2010 a alcanzar los 4.000 millones de euros.

España es uno de los mercados donde este sector está en pleno proceso de desarrollo, junto con Dinamarca, Italia, Grecia, Portugal e Irlanda. Mercados ya maduros son Inglaterra o Francia, que sirven de ejemplo para lo que puede ocurrir en nuestro país.

Según TNS, el crecimiento anual del consumo de alimentos congelados en España es aproximadamente de 3,2 por ciento. Frente a esta tendencia destaca La Sirena, que ha experimentado un aumento del 5,17, muy por encima de la media española.

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